En Quintana Roo, poco más de 80 políticos o funcionarios públicos tocan desde enero y lo harán hasta finales de mayo, las puertas de su casa, oficina, lugares público o privados o incluso invadirán sus redes sociales, móviles y teléfonos convencionales, en busca de un voto que los reelija en su cargo.
Muchos, si no la mayoría, tendrán el descaro de pedirles su sufragio, a sabiendas que nada han hecho por ganárselo, a cambio les dirán, les juraran que ahora si corregirán lo que dejaron de hacer.
9 Alcaldes, 58 regidores, 1 senador, 14 diputados locales y al menos 2 federales, con todo cinismo harán circo, maroma y teatro para traer su atención, barrerán la puerta de su casa, lo que no hacen en la suya, bailaran ridículamente, contaran chistes malos, prometerán sin comprometerse e incluso estarán dispuestos a pagar su voto por cautivarlos; aunque después se lo cobren con creces.
¿Pero?, se ha puesto a pensar, a reflexionar, porque votaría usted por ellos cuando le dieron la espalda a los intereses genuinos y altamente demandados por la ciudadanía, satisfaciendo únicamente intereses propios o grupales.
¿Porque reelegirlos? cuando tienen al estado ensangrentado, con el crimen organizado disputando en la calle o cualquier espacio público el mercado de la droga, enlutando familias sin piedad, secuestrando, disparando a diestra y siniestra, con la corrupción e impunidad galopando por toda la geografía estatal.
Con violaciones de todo tipo, traicionando desde sus cargos y curules al pueblo justo y sabio, y cuando además, por si fuera poco, ahora ni las acciones afirmativas, entendidas como las medidas especiales creadas en favor de grupos históricamente desfavorecidos, que ni siquiera saben respetar.
¿Por qué reelegir a un político o aprendiz de político, si sus números con los que se presentan son malísimos?, por decir lo menos, de alta traición al pueblo. ¡Reflexione¡.
Cuando además, con sus decisiones y narrativas confusas y llenas de mentiras, dividen y hacen que familias enteras y amigos, no solo se dividan, sino que además se confronten.
Hay jóvenes y no tan jóvenes en las intenciones a un puesto de elección popular, quizás no tengan experiencia; pero, se ha puesto a pensar que los que tienen supuestamente experiencia nos tienen con el pie en la cara, dele la oportunidad a un joven o al partido que esté haciendo mejor las cosas al momento.
¡Reflexione su voto, está a tiempo! ¡Después no habrá marcha atrás!
