1 de agosto de 2026
Opinion

¿Encuestas políticas, la gran simulación?

En épocas de elecciones, cómo la que vivimos, las encuestas políticas, definidas como herramientas básicas de la democracia para captar y medir opinión, preferencias y actitudes de la población, están lejos de su objetivo.

A menudo son utilizadas por la partidocracia y sus políticos para confundir, mentir a la población, simular estar dentro de las preferencias del elector, por encima de sus contrincantes y no necesariamente esto es verdad.

Ni siquiera se acercan a su objetivo, ser un diseño que aporte información estadística de la cosa pública o sus liderazgos políticos, son utilizados en muchos casos para falsear, tienen un propósito poco claro, honesto, al desvirtuar la realidad.

Las encuestas políticas bien utilizadas, con el rigor metodológico, debieran ser dignas de credibilidad pero no siempre es así, cuando no se realizan de manera adecuada, pierden su esencia y credibilidad.

Se ha comprobado en muchas ocasiones que los resultados que emanan de ellas, no son tan imparciales como la sociedad lo espera, muchas casas encuestadoras han perdido prestigio y liderazgo por no acertar.

No responden a sus expectativas, muchos menos a sus narrativas que dan el triunfo por adelantado de algunos políticos. Mire, frecuentemente las agrupaciones políticas o los aspirantes a un cargo de elección popular, sacan por lo menos una o dos veces a la semana encuestas que siempre los acercan o favorecen y esto en una elección con topes de campañas no es nada creíble.

Cada encuesta tiene un costo promedio alrededor de los 300 a los 600 mil pesos, telefónica o en tierra, con un muestreo de 600 a mil encuestados, es casi todo el presupuesto de los partidos políticos, por ello las mayorías de las encuestas son simuladas, hechas a modo.

Por eso vemos a menudo, que algunos aspirantes a cargos de elección popular, están a la cabeza o muy cerca de los lideres siendo unos perfectos desconocidos, avalados por casas encuestadoras patito, que solo salen a la luz en procesos electorales como el que tenemos en puerta.

Cómo entendemos que Ana Patricia Peralta haya estado arriba en las encuestas de Morena dejando atrás a Maribel Villegas, con un largo recorrido y posicionamiento político, o Anahí González imponiéndose a cuanto se le para enfrente.

Al final el resultado después del 2 de junio nos dirá quién dijo la verdad o no, y de qué forma, eso dependerá mucho sin duda de usted amable lector, que salga o no a votar.

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